Debatiendo
Mr. Black, Mr. Green, Mr. Yellow, Mr. Red and Mr. Brown observaban inquietos el amanecer mientras discernían sobre el principio y el fin de todas las cosas.
Que no es poco.
Re-Evolución
“La decadencia aguarda a la vuelta de la esquina metida en cubos de basura podrida junto a recuerdos de cerebros destruidos. Sin embargo, tras este corroído y oxidado cerebro esperan grandes quimeras a ser absorbidas. Quimeras que preparan la revolución de las psiques.”
Absorbe ideas, absorbe vida, absorbe cultura. Asume la libertad de tu mente.
Fotografía Original por Gat Cabut [Flicker - Blogspot]
Retoque por elcolordelaspalabras
Fin de ciclo
Uno de noviembre, miro al futuro y veo
un cielo entre violeta, esperanza y felicidad
parece que las espinas van saliendo
dejando una sonrisa en vez de soledad
Ciclos que empiezan, enferman y acaban
protagonistas de unos, secundarios de otros
amaneceres y tropiezos, atarcederes y caídas
al fin y al cabo, son los pasos que damos
Caminos que llevan a lugares inimaginables
tormentas que van enajenando mi orientación
dejandome suspendido en un proceso inestable
solo hay que abrir una puerta de esta habitación
Ultimamente tuve tiempo para la reflexión
el espejo ya no quería mostrar la tristeza
me preguntaba que quedaba sin noches en vela
mis ojos responden, lo bueno, queda en el fondo
Fin de ciclo.
La apoteosis barroca
En algún polígono industrial a las afueras de Babilonia se escuchaba al amanecer.
- ¿Me pasas ese porro?
- Kebab, el porro es mio.
Inciso.
Me pica un diente.
Postdata: ¿Hay algún camello por aquí?
Post-postdata: ¿Quién ha encendido las luces? ¡Bah! Que asco de vida.
Post-post-postdata: Se cancela la paella.
Fotografía por Antuan Delaguetto
Retoque por Obscure
Súbditos de nuestras palabras
“Una ventana a lo desconocido absorbe el tiempo que dedicaba a inspeccionar los rincones de un futuro sin porvenir. Sin servir de nada intentar rectificar los errores cometidos hace ya tiempo atrás pues lo que pasó, pasó. Entonces nos damos cuenta que en ese momento fuimos dueños de nuestro tiempo. Al igual que somos ahora. Esclavos de nuestros actos y súbditos de nuestras palabras.”
Oscura Azotea
La foto la tomé ayer por la tarde desde mi terraza, después tratada con photoshop quedó así.
Arrodillado frente al final del tiempo
clamando al cielo desde la última azotea
que contemplaba la oscuridad
en su estado puro.
Palpitando miedo,
sintiendo como cada célula
de su cuerpo pretendía escapar
de un lugar tan siniestro
Esperando como se precipitaba
el cielo sobre un final apocalíptico
carente de tiempo y destino
mientras su yo pensaba
Arrodillado, palpitando y esperando…
Ciento ochenta golpes

El tunel carecía de luz uniforme
el camino lleno de errores
mis metas altas como torres
y mis pies, cansados y torpes.
Tropezando en cada esquina
con mágicas melodías
que me sortean y me esquivan
de nuevo, en cada mañana
Corro a toda velocidad
ciento ochenta golpes cada minuto
Caigo al vacío sin mirar atrás
ciento ochenta golpes en cada silencio
Y punzante sobre mi destino
la lluvia moja mis pensamientos
Y recuerdo en un minuto
escenas perfectas de otro tiempo
La espera de la desesperanza
los quince minutos de absurdo
frente al espejo del mundo
y no veo nada, nada de nada
Corro a toda velocidad
ciento ochenta golpes cada minuto
Caigo al vacío sin mirar atrás
ciento ochenta golpes en cada silencio
Frente al espejo del mundo…
Minutos

Diez minutos tras la ventana
observando la ocre lluvia ácida
que corroe el tiempo y el alma
tiñendo de silencio la calle vacía
Veinte minutos de lagunas mentales
grabando a fuego lento recuerdos
que se desbordan como agujas letales
infectando el camino de los muertos
Almas que caminan sin un claro destino
sucias y perversas observan con calma
el mínimo error que desvíe su camino
invitando al ingenuo a beber de la pócima
Treinta minutos de aparente sosiego
un vaivén de ventisca y oscuridad
recorre mis articulaciones ipsofacto
casi inmóvil esperando cualquier final
Cuarenta minutos tras el dejavu
vi cosas que querría olvidar
sentí la agonía del garrote vil
exterminando mi capacidad de soñar
Almas que caminan sin un claro destino
sucias y perversas observan con calma
el mínimo error que desvíe su camino
invitando al ingenuo a beber de la pócima






